A mediados de 2015 el profesor de saxofón Pablo Torrealba comienza a agrupar a algunos de sus estudiantes en un pequeño ensamble en el que se pudiera poner en práctica grupal los aprendizajes musicales de las clases individuales. Con un repertorio muy elemental y piezas que permitieran revisar aspectos y nociones musicales básicas se inició un trabajo con un grupo heterogéneo en cuanto a edades, género, actividades laborales e intereses musicales y teniendo en común las ganas, estudio aplicado y el gusto por la música.

A fines de 2016 hacen su primera presentación del Ensamble de saxofones con 10 integrantes, invitando a familiares y amigos. Fue un concierto navideño y el programa incluyó varios villancicos en formato coral, transcritos para saxofones.

Durante 2017 se hicieron dos presentaciones: una manteniendo el mismo carácter familiar y un concierto final benéfico para la Fundación Carolina Labra Riquelme, con una asistencia de alrededor de 300 personas y un repertorio algo más ambicioso. Esta vez, a los villancicos se sumaron piezas musicales de diversos géneros, que permitieron presentar un atractivo programa musical.

En este punto se había logrado una difícil meta para las agrupaciones musicales de carácter pedagógico: sostener un nivel tanto de los intérpretes como de la agrupación misma, que permitiese abordar repertorio más complejo y al mismo tiempo acoger al normal recambio de integrantes en este tipo de agrupaciones. Con este capital de aprendizaje se da inicio a una nueva etapa con metodologías y objetivos más estructurados y con la posibilidad de planificación de actividades a mediano plazo.

2018 ha sido el año de implementar esa planificación, que ha incluido entre otros objetivos:

  • Implementación de un sistema de elección de propuestas de repertorio por parte de los integrantes.
  • Organización de cuatro presentaciones anuales (otoño, invierno, primavera y concierto final), todas en distintos escenarios y a beneficio de organizaciones de acción social.
  • Renovación completa y extensión del repertorio respecto del año anterior.
  • Incorporación de agrupaciones menores (dúos, tríos, cuartetos y quintetos).

Algunos estudiantes han agregado un segundo saxofón (además del alto, usado habitualmente para el estudio), con lo que hemos podido enriquecer la textura del ensamble y contar con los cuatro tipos de saxofón disponibles en nuestro país (soprano, alto, tenor y barítono).

En el curso de este año hemos realizado tres presentaciones en las que se incorporó piezas nuevas y nos preparamos para el concierto final, donde el objetivo es madurar el repertorio del año, profundizando tanto en los detalles como en la comprensión e interpretación de la música que interpretamos. Las agrupaciones menores han supuesto un desafío adicional, donde cada integrante asume la responsabilidad de llevar su parte musical de manera exclusiva, con una interpretación y sonido más personal.

Nos gusta señalar que es una agrupación de aficionados, quienes rescatando espacios de tiempo de sus actividades cotidianas, logran integrar un grupo humano diverso trabajando con cariño y disciplina un repertorio elegido democráticamente y celebrando la alegría de hacer música.

Hay motivos para alegrarnos: incorporación de nuevos integrantes este año, la ayuda social que hemos contribuido a canalizar y la bella música que hemos tenido la fortuna de interpretar. Invitamos a todos a estar atentos a las próximas presentaciones y novedades, disponibles en www.saxos.cl